Surf: Pasión y Experiencia


Soy Arturo Pereyra y me apasiona el surf. Tengo 23 años de edad y 13 surfeando. Hice la clásica transición de aprender primero en boggie board y luego, cuando cumplí 10 años de edad, pasar a la tabla. Pienso que entrar a conocer las olas en boggie board ayuda mucho, y luego pasar a la verdadera tabla de surf. Aunque me he dado cuenta que muchos niños de la nueva generación van directo a la playa con su tabla, considero que siempre es bueno tener un poco de experiencia con ambas tablas.

 

El surfing siempre ha sido mi deporte favorito. He practicado muchos deportes, pero de todos, el surf es el que nunca he dejado de practicar, y vivo pensando en cómo están las olas y cuándo será mi próxima sesión.

 

Tengo la suerte de que mi papá es un surfer y que desde pequeño me enseñó a surfear. Recuerdo que veníamos a Cabarete desde que yo era pequeño y nos metíamos en Playa Encuentro a surfear juntos. Hay varios momentos de esos tiempos que nunca se me van a olvidar. Uno muy especial fue cuando entraba con mi papá al peak de la derecha, y casi llegando salió un tremendo set en el canal con una ola gigante (para mi edad de 9 años) y asustado grité “¡Pa’!”, él también medio asustado me dijo “¡voltéate, rema y agárrate bien!” y eso mismo hice, agarré mi boggie board, y remé lo mejor que pude y ¡Fiuuummmm!, bajé la ola rapidísimo a millón y después de un tiempo en la ola terminé en la orilla saltando de la felicidad. Desde aquel entonces, nunca he dejado de surfear.

 

Cuando tenía 18 años, después de terminar el colegio, mi familia se mudó a Cabarete y fue aquí cuando sentí que el impulso de mi calidad de surf evolucionó al 200%. En esta etapa de mi vida tuve el chance de poder surfear todos los días que había olas, y esto, a cualquiera le permite avanzar el nivel mucho más fácil que yendo a las playas solamente los fines de semana. Recuerdo como ayer el día 13 de noviembre de 2010, uno de los primeros días de la historia moderna del surf en la República Dominicana en el cual se surfearon olas grandes. Ese día me prestaron una tabla para correr las olas, y nunca pensé que iba a agarrar una ola tan grande como ese día. Por más revistas, videos y películas que se vean, nada se compara con ver y sentir la fuerza de las olas a tan solo unos metros al frente de ti. Fue una experiencia increíble e inolvidable, y desde aquel día solo quiero más y más olas de ese calibre.

 

Puedo decir que, en los 13 años que tengo surfeando, he adquirido mucha experiencia y he desarrollado un gran respeto hacia el mar. El surf me ha enseñado mucho cómo ver las cosas de la vida. He aprendido que no importa cuántos obstáculos te presenta la vida, siempre debes seguir remando hasta llegar hasta la meta y nunca rendirte. Además, el surf no simplemente trata de entrar a la playa y tratar de triunfar. Hay que prepararse física y mentalmente para combatir las olas y los obstáculos del día a día. Debemos aprender a aprovechar los momentos que te ofrece la naturaleza y apreciarlos de la manera más simple. Algo tan sencillo como presenciar la salida del sol dentro del agua, ver una ola perfecta, y compartir este momento con tus amigos y seres queridos, simplemente no tiene precio. Por esto y muchas cosas más, para mí, el surf es el mejor deporte del mundo.

Arturo Pereyra

Arturo Pereyra

Co-fundador de Kikaboni, Maestro Panadero y Especialista en Nutrición. Realizó su curso de panadería en Mausi Sebess, Argentina. Tomó un diplomado online de Nutrición y Dietética Aplicada. Lleva dos años trabajando para Kikaboni como encargado de producción y operaciones. Le gusta surfear en su tiempo libre y hacer panes de diferentes formatos y sabores.

Comentarios Conversa y debate junto a nosotros

  • Jean Ventura

    Hace tiempo que quiero aprender a surfear, y luego de leer tu experiencia estoy casi haciendo un lío para ir para allá. Que has hecho Arturín!